San Alfonso María de Ligorio: la teología moral de la benignidad y el fin del rigorismo

Grabado impreso con la imagen devocional de San Alfonso María de Ligorio y texto de gozos religiosos.

El contexto moral del siglo XVIII: entre el tutiorismo rigorista y el laxismo

Durante la primera mitad del siglo XVIII, la pastoral sacramental en la Europa católica se encontraba profundamente tensionada por dos corrientes contrapuestas. Por un lado persistía la influencia del rigorismo moral de impronta jansenista y del tutiorismo estricto, corrientes que exigían la certeza moral absoluta antes de absolver y condicionaban el acceso a la Eucaristía a grados de perfección inalcanzables para la mayoría de los fieles. Por otro lado, pervivían formulaciones de un probabilismo laxo que, al justificar cualquier conducta apoyada en una opinión mínimamente defendible, terminaban diluyendo el compromiso ético y la norma evangélica. En este horizonte de fragmentación pastoral maduró la propuesta teológica de san alfonso maria de ligorio.

El rigorismo imperante convertía con frecuencia el confesonario en un tribunal implacable donde se postergaba la absolución o se negaban los sacramentos a los penitentes ordinarios. Esta actitud alejaba sistemáticamente a las clases populares, a los campesinos y a los sectores más vulnerables de la vida eclesial. Alfonso comprendió tempranamente que una moral divorciada de la fragilidad humana real y sustentada en exigencias formalistas no respondía a la misión redentora, por lo que orientó su labor intelectual y pastoral a construir una alternativa teológica sólida y equilibrada.

De las aulas jurídicas napolitanas a la renuncia del foro en 1723

Nacido en Marianella el 27 de septiembre de 1696, en el seno de una familia de la nobleza napolitana encabezada por don Giuseppe de Liguori y Anna Cavalieri, Alfonso demostró desde su juventud una capacidad intelectual extraordinaria. Con apenas dieciséis años, el 21 de enero de 1713, obtuvo el doctorado in utroque iure (derecho civil y canónico) en la Universidad de Nápoles, iniciando un brillante ejercicio forense que se prolongó durante ocho años en los tribunales napolitanos.

La ruptura con el ámbito judicial se precipitó en agosto de 1723. La biografía clásica redactada por Antonio Tannoia describió la salida del foro como la consecuencia inmediata de un error documental en un sonado litigio patrimonial entre el Duque de Gravina y el Gran Duque de Toscana. No obstante, el análisis crítico contemporáneo evidencia que este episodio actuó más bien como detonante visible de un proceso de discernimiento más hondo, marcado por el desencanto ante los manejos procesales y una intensa crisis vocacional. Tras una profunda conmoción interior mientras servía a los enfermos en el Hospital de Incurables, Alfonso tomó la decisión irrevocable de abandonar la toga y depositó su espada a los pies de la imagen de Nuestra Señora de la Merced en Nápoles.

Las 'cappelle serotine': pastoral comunitaria en la periferia urbana de Nápoles

Ordenado sacerdote diocesano el 21 de diciembre de 1726 por monseñor Francesco Pignatelli, Ligorio se integró en la Congregación de las Misiones Apostólicas. Su labor ministerial no se circunscribió a las estructuras habituales, sino que buscó activamente a los sectores marginados de la capital partenopea: lazarillos, cocheros, artesanos y peones.

Entre 1727 y 1730 organizó las denominadas cappelle serotine (capillas vespertinas). Estas asambleas, celebradas al anochecer en plazas y talleres tras la jornada de trabajo, constituyeron una auténtica innovación metodológica en la catequesis de la época. En ellas, los propios laicos participaban en la oración compartida, el canto de himnos populares y la instrucción doctrinal básica, promoviendo una vida cristiana arraigada en su realidad sociolaboral concreta y configurando una pastoral urbana cercana y emancipadora.

La fundación de la Congregación del Santísimo Redentor en 1732

El agotamiento físico derivado de su intensa labor urbana obligó a Alfonso a retirarse temporalmente a las zonas montañosas de Scala, en la Costiera Amalfitana. Allí constató el abandono espiritual y material en que subsistían los pastores, jornaleros y campesinos de las comarcas rurales del Reino de Nápoles. Esta experiencia transformó sus prioridades misioneras.

El 9 de noviembre de 1732 fundó en Scala la Congregación del Santísimo Redentor, orientada prioritariamente a la predicación de misiones populares en el ámbito rural desasistido, una vocación que sintetiza el portal de la Curia Generalizia Padri Redentoristi. La Santa Sede respaldó formalmente la iniciativa mediante el breve Ad pastoralis dignitatis fastigium, promulgado por el papa Benedicto XIV el 25 de febrero de 1749, dotando al naciente instituto de una regla canónica orientada a la evangelización de los más pobres.

Génesis y evolución de la 'Theologia Moralis': las notas a Hermann Busenbaum

La necesidad de formar a los misioneros redentoristas en un criterio pastoral homogéneo impulsó a Alfonso a profundizar en la ciencia moral. En 1748 publicó sus primeras anotaciones críticas a la Medulla theologiae moralis del jesuita alemán Hermann Busenbaum, texto estándar empleado ampliamente en los seminarios europeos de la época.

Lo que comenzó como un modesto aparato de glosas docentes se convirtió con los años en su monumental Theologia Moralis, sometida a sucesivas revisiones y ampliaciones a lo largo de su vida. En ella, Alfonso examinó miles de casos de conciencia con minuciosa precisión casuística, confrontando autores de todas las escuelas para destilar soluciones equilibradas que no impusieran cargas innecesarias sobre los fieles ni cayeran en la justificación acrítica del pecado.

El equiprobabilismo alfonsiano: fundamentación teórica y aplicación práctica

El núcleo sistemático del pensamiento de Ligorio se consolidó en la doctrina del equiprobabilismo, desarrollada como superación dialéctica del probabiliorismo rigorista y del probabilismo laxo. Frente al tutiorismo, que obligaba al creyente a seguir siempre la opinión más segura en favor de la ley aunque la opinión en favor de la libertad fuera sumamente probable, Alfonso formuló un principio operativo claro basado en la naturaleza de la ley positiva.

Según este sistema, ante una duda fundada sobre la existencia o alcance de una ley, si la opinión favorable a la libertad de la persona posee una probabilidad equivalente o semejante a la que defiende la obligación legal (opinio aeque probabilis), la ley dudosa no obliga válidamente (lex dubia non obligat). Sin embargo, si la opinión que favorece la vigencia de la ley es manifiestamente más probable, debe ser observada. De este modo, san alfonso maria de ligorio salvaguardaba la primacía de la verdad moral sin restringir ilegítimamente la libertad de la conciencia, impidiendo que el confesor impusiera como preceptos obligatorios convicciones meramente disputadas.

El confesor como padre, médico, maestro y juez: la benignidad sacramental

La aplicación práctica del equiprobabilismo transformó la figura del confesor en la vida cotidiana de la Iglesia. Frente al modelo jansenista que concebía la reconciliación casi exclusivamente como un tribunal judicial punitive, Alfonso estableció que el sacerdote debía ejercer primordialmente cuatro funciones complementarias: la de padre amoroso, médico compasivo, maestro paciente y, solo en última instancia, juez equitativo.

Como señala la reflexión teológica custodiada por la Pontificia Academia Alphonsiana, la benignidad pastoral alfonsiana no implicaba relativizar el mal ni minimizar la gravedad del pecado, sino acoger con misericordia al pecador arrepentido, adaptar la penitencia medicinal a la capacidad real del individuo y evitar dilaciones sacramentales gravosas. La meta suprema de la teología moral debía ser la salvación de las almas y la preservación de la esperanza en la gracia divina, derribando los escrúpulos paralizantes infundidos por el rigorismo.

La producción espiritual y litúrgica: 'Le glorie di Maria' y la lírica sacra vernácula

Junto a sus tratados doctrinales de alta casuística, Alfonso desplegó una intensa actividad literaria dirigida al pueblo llano, totalizando 111 obras publicadas a lo largo de su vida. Entre sus escritos ascéticos más influyentes destacan Le glorie di Maria, editada en Nápoles en 1750, Pratica di amar Gesù Cristo y el tratado Del gran mezzo della preghiera, donde sintetizó su conocido principio teológico sobre la necesidad universal de la oración para alcanzar la perseverancia final.

En diciembre de 1754, durante una estancia en Nola, compuso el villancico en dialecto napolitano Quanno nascette Ninno, pieza lírica que sirvió de matriz estructural y melódica para la célebre adaptación italiana Tu scendi dalle stelle. A través del uso de la lengua vernácula y formas poéticas sencillas, Alfonso comunicaba la doctrina de la Encarnación con una calidez afectiva que resultaba directamente accesible a las clases populares, despojando la espiritualidad navideña del hermetismo formal imperante.

El episcopado en Sant'Agata de' Goti (1762-1775) y la reforma diocesana

En mayo de 1762, a pesar de sus reiteradas peticiones para declinar la dignidad aduciendo su edad y quebrantada salud, el papa Clemente XIII lo designó obispo residencial de Sant'Agata de' Goti, recibiendo la consagración en Roma el 20 de junio de 1762. Su gobierno pastoral se distinguió por una profunda reorganización del clero local y una estricta reforma del seminario diocesano.

Durante la catastrófica hambruna que asoló el Reino de Nápoles en 1764, el obispo Alfonso ordenó liquidar el patrimonio mueble episcopal, vender vajillas de plata y empeñar sus propios bienes personales para adquirir grano y distribuirlo diariamente entre los desposeídos. En estos años comenzó a manifestarse de forma implacable una severa artritis deformante que paralizó gradualmente su columna vertebral, provocando una incurvación cervical permanente que le obligaba a mantener la barbilla apoyada sobre el pecho.

La crisis del 'Regolamento' de 1780 y la exclusión jurídica temporal

El papa Pío VI aceptó formalmente su renuncia episcopal el 26 de junio de 1775, permitiéndole retirarse a la comunidad redentorista de Pagani. Los últimos años del fundador estuvieron ensombrecidos por una dolorosa controversia institucional provocada por las presiones regalistas del gobierno borbónico napolitano sobre el estatus civil de la congregación.

Con la mediación de colaboradores cercanos, se negoció un texto adaptado conocido como el Regolamento, que alteraba puntos sustanciales de la Regla pontificia aprobada en 1749. Las fuentes documentales y las actas del proceso demuestran que Alfonso, con una ceguera casi total y severamente mermado en su salud física, firmó el documento sin percatarse de las adulteraciones introducidas de forma fraudulenta. Como consecuencia de este conflicto jurisdiccional, el 22 de septiembre de 1780 la Santa Sede decretó la separación de las casas situadas en los Estados Pontificios, quedando el fundador transitoriamente privado de autoridad sobre las fundaciones romanas, situación que soportó en silencio y obediencia hasta su muerte.

Fallecimiento en Pagani y canonización

Alfonso falleció en la casa de Pagani el 1 de agosto de 1787, a los 90 años de edad, en el instante en que tañían las campanas del mediodía para el rezo del Ángelus. Superadas las vicisitudes que habían dividido transitoriamente a su instituto religioso, la Iglesia reconoció la santidad de su vida y la ortodoxia de su magisterio moral.

Fue beatificado solemnemente por Pío VII el 15 de septiembre de 1816 y canonizado por el papa Gregorio XVI el 26 de mayo de 1839 en la Basílica de San Pedro, según consta en el Dicastero delle Cause dei Santi. La magnitud de su contribución doctrinal determinó que el papa Pío IX lo proclamara Doctor de la Iglesia (Doctor zelantissimus) el 23 de marzo de 1871 mediante el decreto Urbis et Orbis y la bula Qui Ecclesiae Suae. Décadas más tarde, el 26 de abril de 1950, el papa Pío XII lo proclamó patrono celestial de todos los confesores y moralistas católicos mediante la carta apostólica Consueverunt omni tempore, consagrando de manera universal la vía de la benignidad pastoral que san alfonso maria de ligorio defendió a lo largo de toda su vida.

Fuentes y lecturas documentales

Preguntas frecuentes

¿Qué es el equiprobabilismo desarrollado por San Alfonso María de Ligorio?

Es un sistema de teología moral que establece una vía media entre el rigorismo y el laxismo. Dictamina que ante una duda real sobre la existencia de una ley, si la opinión favorable a la libertad tiene una probabilidad equivalente a la de la norma, la persona no está obligada por la ley dudosa.

¿Por qué abandonó su exitosa carrera como abogado en Nápoles?

Tras ejercer durante ocho años en el foro napolitano, en agosto de 1723 sufrió una decepción procesal en el litigio Orsini-Médici. Este revés aceleró una crisis vocacional previa madurada en el Hospital de Incurables, llevándolo a renunciar formalmente al derecho para ordenarse sacerdote.

¿Qué eran las 'cappelle serotine' fundadas en Nápoles?

Fueron asambleas vespertinas de oración comunitaria, canto y catequesis elemental organizadas por Alfonso a partir de 1727 en los barrios populares de Nápoles. Estaban dirigidas a trabajadores humildes y lazarillos, fomentando la participación activa del laicado en su propio contexto.

¿Cuál fue el origen de la Congregación del Santísimo Redentor?

Fue fundada el 9 de noviembre de 1732 en Scala, en la Costiera Amalfitana. Alfonso constató el abandono espiritual y material de los campesinos y pastores rurales de Campania, estructurando una congregación misionera orientada específicamente a la predicación popular itinerante.

¿Qué ocurrió durante la crisis del 'Regolamento' en 1780?

Alfonso firmó un estatuto modificado para obtener el reconocimiento real napolitano sin advertir las alteraciones fraudulentas introducidas por intermediarios debido a su avanzada edad y ceguera. Esto motivó que la Santa Sede separase provisionalmente a las casas romanas de su gobierno jurisdiccional.

¿Cuándo fue proclamado Doctor de la Iglesia y patrono de los confesores?

El papa Pío IX lo declaró Doctor de la Iglesia con el título de 'Doctor zelantissimus' el 23 de marzo de 1871. Posteriormente, el 26 de abril de 1950, el papa Pío XII lo proclamó celestial patrono de todos los confesores y moralistas católicos.