Orígenes alfonsíes en el cazadero real de Las Rocinas
Tras la incorporación del reino taifa de Niebla a la Corona de Castilla hacia 1262 bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, la administración regia promovió la articulación territorial y cultual de la comarca marismeña. En este marco bajomedieval, entre los años 1262 y 1280, se erigió una modesta fábrica mudéjar en el cazadero real conocido como Las Rocinas, destinada a albergar una talla de la Madre de Dios. El enclave constituía un punto de confluencia de veredas ganaderas y marismas situado dentro del actual término municipal de Almonte.
Las fuentes bajomedievales registran esta presencia de forma indirecta en documentos de demarcación territorial. En el Archivo Ducal de Medina Sidonia se conserva un acta de deslinde fechada en 1335 donde figura por escrito la mención formal al término y paraje de Santa María de las Rocinas, lo que constata una referencia geográfica y sacra ya plenamente asentada a comienzos del siglo XIV.
El testimonio del Libro de la Montería de Alfonso XI
La referencia narrativa más célebre del período medieval aparece en el Libro de la Montería, atribuido a la cancillería de Alfonso XI y redactado entre 1342 y 1350. La obra describe los bosques y cazaderos del suroeste peninsular y señala de manera explícita la existencia de una ermita consagrada a «Sancta María de las Rocinas» en un paraje de abundante vegetación silvestre y marisma.
Este registro cinegético confirma que antes de mediados del siglo XIV la fábrica del santuario primitivo contaba con una presencia física reconocible en el paisaje comarcal. La toponimia original derivaba directamente de los accidentes naturales del terreno y de los arroyos circundantes, sin que en dicha etapa existiesen todavía las referencias conceptuales vinculadas al calendario litúrgico de Pentecostés que se consolidarían siglos más tarde.
La leyenda del hallazgo en las Reglas de 1758 y la crítica histórica
Frente a la documentación administrativa medieval, la memoria popular transmitió un relato de invención piadosa que no quedó fijado por escrito hasta la redacción del preámbulo de las Reglas de la Hermandad Matriz aprobadas en 1758. Según esta tradición, un cazador o pastor halló la imagen de la Virgen oculta en el hueco del tronco de un árbol centenario en el paraje de La Rocina, tras ser atraído por el ladrido persistente de sus perros.
La historiografía moderna, documentada en publicaciones recogidas en la Fundación Dialnet, subraya la discrepancia entre este esquema legendario de hallazgo —común a numerosas advocaciones marianas de la España moderna— y la realidad archivística. La existencia continuada de una ermita de patronato regio desde el siglo XIII demuestra que el culto surgió a raíz de la política repobladora y devocional alfonsí, y no a través de un descubrimiento aislado en los siglos XV o XVI.
Morfología de la escultura: talla gótica y adaptaciones barrocas
Desde el punto de vista de la historia del arte, la efigie de la virgen del rocío es originariamente una escultura de bulto redondo tallada en madera de abedul policromada. Los análisis formales sitúan su ejecución estilística en el tránsito cronológico de finales del siglo XIII a principios del siglo XIV, encuadrada dentro de las pautas de la imaginería gótica mariana peninsular.
La escultura original representaba a la Virgen sedente con el Niño Jesús sobre sus rodillas. Sin embargo, durante el siglo XVI la pieza sufrió una intervención estructural para adaptarla al gusto de la época y permitir su revestimiento con textiles enriquecidos. En esa transformación se suprimieron partes del volumen original del asiento y del ropaje tallado, convirtiéndola en una imagen de vestir. Asimismo, el Niño Jesús que porta actualmente en sus brazos no pertenece a la obra gótica primitiva, sino que es una talla exenta barroca añadida con posterioridad.
Transición toponímica y teológica: de Las Rocinas al Rocío
El tránsito desde la advocación primitiva de Santa María de las Rocinas hacia la denominación de Nuestra Señora del Rocío se produjo de forma progresiva a lo largo del siglo XVII. La evolución fonética coincidió con un proceso de resignificación teológica impulsado por el clero y las cofradías locales.
El término «Rocío» comenzó a vincularse conceptualmente con el rocío místico de la gracia divina y con la fiesta de Pentecostés, conmemorando la venida del Espíritu Santo sobre el colegio apostólico y la Virgen María. Esta superposición teológica desplazó el origen toponímico agreste hacia una lectura pneumatológica y sacramental que quedó definitivamente fijada en la liturgia y en las ordenanzas corporativas del siglo XVIII.
La capellanía de Baltasar Tercero y la institucionalización eclesiástica
Un hito determinante en la consolidación material y espiritual del culto en la ermita ocurrió el 11 de febrero de 1587. En esa fecha, Baltasar Tercero Ruiz, natural de Almonte y residente en la Ciudad de los Reyes (Lima), otorgó testamento fundando una capellanía dotada con bienes destinados al sostenimiento de un capellán regular en el santuario marismeño.
Esta fundación ultramarina aseguró la celebración continua de la misa y la residencia de ministros eclesiásticos en un paraje aislado de la marisma, sentando las bases canónicas para que el recinto no dependiera únicamente de los cultos estacionales de las poblaciones vecinas y ganaderos de la zona.
El patronazgo civil de Almonte en 1653 y el Voto de 1813
El vínculo formal entre la villa de Almonte y la advocación quedó sellado institucionalmente el 29 de junio de 1653. En respuesta a una prolongada sequía que amenazaba las cosechas, las autoridades del concejo y el clero local realizaron rogativas ante la imagen y juraron el Voto solemne por el que proclamaron a la virgen del rocío como patrona principal de la localidad, según recogen los registros del Ayuntamiento de Almonte.
Más de un siglo y medio después, la comunidad civil renovó este compromiso tras la Guerra de la Independencia. El 19 de agosto de 1813 se formalizó el voto de acción de gracias conocido popularmente como el «Rocío Chico». Este acto perpetuo se instituyó para conmemorar que la villa no sufrió las represalias militares proyectadas por las tropas napoleónicas en retirada durante el conflicto bélico de 1810.
El terremoto de Lisboa de 1755 y la reconstrucción del templo
El 1 de noviembre de 1755, el terremoto de Lisboa causó graves daños estructurales en el suroeste de Andalucía y arruinó la fábrica histórica de la ermita mudéjar del Rocío. Ante el peligro de derrumbe, la imagen sagrada fue trasladada con carácter urgente a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte.
Los trabajos de reconstrucción se prolongaron durante cinco años, culminando en 1760 con la inauguración de un nuevo templo de mayores proporciones. La estancia de la imagen en el casco urbano durante este lustro reforzó la costumbre comunitaria de albergar a la patrona en el núcleo municipal durante episodios de crisis, obras o rogativas solemnes.
La Coronación Canónica de 1919 y la proyección contemporánea
A comienzos del siglo XX, la devoción rebasó ampliamente su perímetro comarcal tradicional. El 8 de junio de 1919 tuvo lugar la Coronación Canónica pontificia de la virgen del rocío en el Real de la aldea, un acontecimiento autorizado mediante decreto de la Santa Sede por el papa Benedicto XV.
La ceremonia fue oficiada por el cardenal arzobispo de Sevilla, Enrique Almaraz y Santos, contando con la concurrencia de filiales y peregrinos de múltiples provincias andaluzas. Este hito consolidó la dimensión pública de la fiesta y aceleró el reconocimiento formal de la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte como institución rectora exclusiva del protocolo cultual.
El Santuario de 1969 y la visita de Juan Pablo II en 1993
El incremento exponencial de fieles motivó el derribo del templo del siglo XVIII para erigir un santuario de mayor capacidad. El actual edificio, proyectado por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta y Antonio Delgado Roig, fue bendecido y consagrado el 12 de abril de 1969. Su arquitectura conjuga el lenguaje neobarroco y regionalista con soluciones espaciales aptas para grandes asambleas litúrgicas.
En el ámbito pastoral contemporáneo, el momento de mayor relieve canónico se produjo el 14 de junio de 1993, cuando el papa Juan Pablo II visitó el santuario durante su periplo apostólico por España. El pontífice oró ante la imagen de la virgen del rocío, subrayando el valor de la religiosidad popular encauzada a través de la liturgia eclesial.
Régimen ceremonial: atuendo procesional, traje de Pastora y traslados septenales
La iconografía de la imagen se manifiesta públicamente mediante dos indumentarias rituales bien diferenciadas. Para la Romería de Pentecostés y las festividades en el santuario, la Virgen luce el atuendo de Reina, caracterizado por ricos tejidos bordados en oro, manto imperial, ráfaga de orfebrería de rayos y medialuna a sus plantas.
Por el contrario, para los traslados a través del camino hacia Almonte, la imagen es vestida con el atuendo de Pastora, compuesto por sombrero de ala adornado con flores, esclavina de viaje y guardapolvo para proteger la talla de las inclemencias del camino. Desde 1949 se formalizó que este traslado procesional o «Venida» se celebre de manera regular cada siete años, permaneciendo la talla durante nueve meses en la Parroquia de la Asunción antes de emprender el regreso a su ermita marismeña.
La Romería de Pentecostés como Bien de Interés Cultural
La Romería del Rocío constituye la expresión central de esta religiosidad colectiva, estructurada en torno a la procesión que tiene lugar en la madrugada del Lunes de Pentecostés por las calles de la aldea almonteña. El 9 de mayo de 2023, la Junta de Andalucía formalizó la inscripción de la Romería de Nuestra Señora del Rocío en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con la tipología de Bien de Interés Cultural (BIC).
Esta catalogación legal protege los aspectos inmateriales, etnográficos, rituales y organizativos del acontecimiento, garantizando la preservación del patrimonio mueble e inmueble vinculado a los caminos tradicionales de peregrinación y a la secular actividad de la Hermandad Matriz de Almonte.
Fuentes y lecturas documentales
- Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte. Portal Oficial: https://hermandadmatrizrocio.org/ (Información institucional sobre patrimonio, cultos y traslados).
- Hermandad Matriz de Almonte. Historia y Orígenes de la Devoción a Nuestra Señora del Rocío: https://hermandadmatrizrocio.org/el-rocio/historia/ (Registros documentales, deslindes medievales y crónicas históricas).
- Hermandad Matriz de Almonte. Historia Institucional de la Hermandad Matriz: https://hermandadmatrizrocio.org/historia-de-la-hermandad-matriz/ (Aprobación de Reglas de 1758 y evolución corporativa).
- Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte de Andalucía. Santuario de Nuestra Señora del Rocío en Almonte: https://www.andalucia.org/es/el-rocio-turismo-cultural-santuario-nuestra-senora-del-rocio (Historia arquitectónica del templo actual y antecedentes).
- Agencia Andaluza de Instituciones Culturales. Agenda Cultural y Registro Etnológico: Romería de la Virgen del Rocío: https://www.juntadeandalucia.es/cultura/agendaculturaldeandalucia/evento/romeria-de-la-virgen-del-rocio (Protección patrimonial y expediente BIC).
- Ayuntamiento de Almonte. Portal Institucional e Histórico: https://almonte.es/ (Datos del patronazgo de 1653, archivos municipales y ordenanzas).
- Diócesis de Huelva. Registro de Santuarios y Parroquias: https://www.diocesisdehuelva.es/ (Estatuto canónico diocesano del Santuario del Rocío).
- Fundación Dialnet - Universidad de La Rioja. Revista Exvoto: Estudios Históricos y Antropológicos de Santa María del Rocío: https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=25897 (Investigaciones científicas sobre historia y arte mariano).
- Fundación Dialnet - Universidad de La Rioja. Estudios sobre Conservación y Análisis Artístico del Patrimonio Devocional del Rocío: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4736029 (Estudios morfológicos de la imaginería bajomedieval).
- Fundación Dialnet - Universidad de La Rioja. Repositorio de Investigación Académica Hispánica: https://dialnet.unirioja.es/ (Bibliografía académica sobre religiosidad popular e historia medieval).
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el origen cronológico y documental de la devoción a la Virgen del Rocío?
El origen documentado se remonta a la segunda mitad del siglo XIII, tras la conquista castellana de Niebla por Alfonso X el Sabio. La primera mención escrita conservada data de un acta de deslinde de 1335, ratificada poco después en el Libro de la Montería de Alfonso XI bajo el nombre de Sancta María de las Rocinas.
¿Es real el hallazgo de la imagen en un árbol relatado por la tradición?
La narración del cazador que halló la imagen en un acebuche es una tradición piadosa recogida por escrito en las Reglas corporativas de 1758. La investigación histórica descarta la invención fortuita, demostrando que la imagen y su ermita respondieron a fundaciones alfonsíes documentadas de forma ininterrumpida desde el período bajomedieval.
¿De qué época es la escultura original y qué modificaciones ha sufrido?
Se trata de una talla completa de bulto redondo en madera de abedul fechada entre finales del siglo XIII y principios del XIV. En el siglo XVI fue adaptada para ser vestida con telas, y el Niño Jesús original fue reemplazado posteriormente por una figura barroca exenta.
¿Por qué cambió el nombre primitivo de Las Rocinas a Nuestra Señora del Rocío?
El apelativo derivaba del topónimo medieval del arroyo de Las Rocinas. Durante el siglo XVII experimentó una evolución fonética y teológica, vinculándose doctrinalmente al rocío de la gracia divina y al descenso del Espíritu Santo en la solemnidad de Pentecostés.
¿En qué consiste la fiesta del Rocío Chico instituida en 1813?
Es un voto solemne anual celebrado cada 19 de agosto por el pueblo de Almonte. Fue instituido en 1813 en acción de gracias por haber quedado la villa libre de las represalias que las tropas napoleónicas en retirada planeaban ejecutar en 1810 durante la Guerra de la Independencia.
¿Con qué frecuencia se realizan los traslados de la Virgen vestida de Pastora a Almonte?
Desde 1949 quedó formalizada la periodicidad regular de siete años para la «Venida». En este rito, la imagen es vestida de Pastora y trasladada a hombros por los almonteños durante la noche hacia la Parroquia de la Asunción, donde permanece durante nueve meses antes de regresar a su santuario.