El topónimo urbano y la primera constancia documental de 1377
El nombre de la advocación mariana madrileña procede del término árabe andalusí al-mudayna, que designa la ciudadela o recinto militar fortificado erigido en el siglo IX bajo el mandato del emir cordobés Muhammad I. Dicha estructura castrense ocupaba el promontorio sobre el valle del río Manzanares donde posteriormente se asentaron el alcázar regio y el primitivo templo cristiano de Santa María.
Frente a las narrativas tardías que situaban el origen del vocablo en testimonios altomedievales, el primer registro por escrito del título aparece en un testamento otorgado en Madrid en el año 1377. En esta manda testamentaria se menciona expresamente la parroquia mayor de Santa María de la Almudena, fijando la vinculación toponímica entre la iglesia principal de la villa y el antiguo perímetro amurallado islámico.
La conquista de 1085 y la construcción moderna del relato del hallazgo
La incorporación de Madrid a la Corona de Castilla se produjo en el año 1085, en el marco de la campaña militar conducida por el rey Alfonso VI de León y Castilla que culminó con la capitulación de la taifa de Toledo. La historiografía crítica ha determinado que no existen documentos coetáneos del siglo XI que recojan la aparición milagrosa de una talla en los lienzos defensivos tras la entrada de las tropas cristianas.
La tradición piadosa que sitúa el 9 de noviembre de 1085 el derrumbe espontáneo de un cubo de la muralla y el descubrimiento de una imagen flanqueada por dos cirios encendidos es una formulación hagiográfica consolidada a partir de finales del siglo XVI. Los cronistas del Siglo de Oro atribuyeron a la pieza un origen apostólico vinculado a San Calocero o Santiago y un ocultamiento previo a la invasión musulmana del 711, relato que carece de base documental y arqueológica al no existir muralla visigoda previa a la fortaleza andalusí.
Morfología y factura técnica de la escultura bajomedieval
La imagen titular es una talla exenta trabajada en madera de pino, dorada y policromada. La ficha institucional de la Archidiócesis de Madrid documenta 1,58 metros de altura. La Virgen aparece de pie, con túnica roja, manto blanco y sandalias, y sostiene al Niño Jesús desnudo con ambas manos. Es una representación muy distinta de la imagen sentada, con fruto u orbe, que algunas descripciones secundarias han atribuido erróneamente a la talla.
El tratamiento de la madera y de los paños sitúa la obra en la transición artística de finales del siglo XV o comienzos del XVI. La policromía visible ha pasado por restauraciones y modificaciones documentadas a lo largo de los siglos, por lo que conviene evitar la idea de un acabado medieval que hubiera permanecido intacto. Lo que sí permite el examen material es descartar que la escultura conservada sea una obra visigoda o altomedieval.
El debate historiográfico: Diego Copín de Holanda y Sebastián de Almonacid
La autoría material de la escultura conservada ha sido objeto de debate dentro de los estudios de historia del arte. Diversos especialistas sitúan la ejecución de la pieza hacia el año 1500 dentro de la órbita toledana, relacionándola de forma estilística con el taller del maestro flamenco Diego Copín de Holanda, quien desarrolló una intensa actividad en la catedral primada.
Paralelamente, otros análisis formales han planteado la intervención o cercanía de Sebastián de Almonacid, escultor activo en Toledo y Guadalajara en las mismas fechas. Al no conservarse el contrato de encargo ni cartas de pago en los protocolos notariales madrileños, la atribución a Copín de Holanda o a Almonacid se mantiene en el terreno de la hipótesis comparativa, descartando categóricamente una cronología altomedieval o visigoda para la materia leñosa existente.
La hipótesis del incendio del siglo XV y la sustitución de la imagen primitiva
Para conciliar la discrepancia entre las crónicas devocionales y la cronología real de la pieza, la historiografía moderna ha examinado las referencias sobre un posible incendio acaecido en el templo de Santa María durante el reinado de Enrique IV en el siglo XV. Según esta línea de investigación, una efigie anterior de factura románica o protogótica pudo haber desaparecido o sufrido daños irreparables en aquel siniestro.
Esta eventualidad habría motivado la contratación de una nueva escultura mariana a los obradores de mayor prestigio de la archidiócesis toledana a finales de dicha centuria. La efigie gótica tardía resultante asumió la titularidad del culto inmemorial de la parroquia, heredando el protagonismo devocional que la villa profesaba a la protectora de su antigua ciudadela.
Diferenciación crítica respecto a la pintura mural de la Flor de Lis
En el estudio del patrimonio mueble madrileño es preceptivo deslindar la talla de bulto redondo respecto a la pintura mural de la Virgen de la Flor de Lis. Dicho fresco fue hallado de manera fortuita en 1623 en el muro del ábside de la iglesia de Santa María al desmontarse el retablo mayor para acometer obras de reforma.
Aunque la devoción popular dieciochesca tendió a superponer ambas representaciones como testimonios paralelos del pasado medieval de la villa, la pintura mural constituye una obra pictórica de cronología gótica independiente. La confusión entre el mural descubierto en 1623 y la estatua procesional ha sido corregida por la investigación contemporánea al precisar los soportes y contextos litúrgicos de cada pieza.
Consolidación barroca: literatura áurea, trono de plata y Voto de la Villa de 1646
El siglo XVII representó la fijación institucional y literaria de la devoción urbana. En 1609, el escritor Jerónimo de Salas Barbadillo publicó el poema heroico Patrona de Madrid restituida, texto que estructuró de forma definitiva la mitología en torno al cerco de Alfonso VI y la recuperación de la imagen, influyendo de manera directa en la religiosidad del Madrid de los Austrias.
El respaldo civil cristalizó en aportaciones patrimoniales y compromisos litúrgicos solemnes. En 1640, la Villa de Madrid costeó el monumental trono procesional de plata barroco que sirve de peana a la escultura. Poco después, el 8 de septiembre de 1646, el concejo municipal formalizó el Voto de la Villa a la virgen de la almudena, decretando la celebración perpetua de una función anual de acción de gracias motivada por las rogativas elevadas ante episodios de sequía extrema e inundaciones.
El derribo de la parroquia de Santa María en 1868 y la itinerancia de la imagen
La sede histórica de la corporación parroquial y de la imagen sufrió una alteración radical en el siglo XIX. En 1868, tras el triunfo del movimiento de septiembre, la junta y el ayuntamiento ordenaron la demolición completa de la iglesia de Santa María de la Almudena con el argumento urbanístico de ampliar la rasante de la calle Mayor y abrir la conexión con la calle Bailén.
La demolición forzó el traslado de la escultura y sus bienes complementarios a diferentes sedes provisionales de la capital, entre ellas el convento de las Bernardas del Santísimo Sacramento. La pérdida del templo matriz aceleró las reclamaciones de la sociedad madrileña para erigir un edificio monumental acorde con la capitalidad, sentando las bases del futuro proyecto catedralicio.
La intervención de 1890 y la retirada del ajuar textil postizo
Durante la época barroca y decimonónica, la escultura fue revestida de manera sistemática con mantos bordados y vestiduras de tela que ocultaban gran parte de la estructura de madera, transformando la percepción formal de la virgen de la almudena en una imagen de vestir conforme al gusto de aquellos periodos.
El 18 de junio de 1890, el obispo de Madrid-Alcalá, Ciriaco Sancha y Hervás, ordenó la retirada de los ropajes de tela superpuestos para devolver a la vista de los fieles la talla gótica original. La restauración de su visibilidad escultórica permitió a los historiadores estudiar directamente la labor de talla bajomedieval y reintegrar la pieza a su estética de finales del siglo XV.
Hitos canónicos: patronazgo pontificio de 1908 y coronación de 1948
El reconocimiento oficial por parte de la Santa Sede se articuló a comienzos del siglo XX. El papa Pío X promulgó el 10 de agosto de 1908 el decreto que declaró formalmente a Nuestra Señora de la Almudena como patrona principal de la ciudad de Madrid, fijando su festividad litúrgica con misa y oficio propios en la fecha conmemorativa del 9 de noviembre.
Cuatro décadas más tarde, el 10 de noviembre de 1948, se celebró la coronación canónica de la imagen en un acto público multitudinario desarrollado en la plaza de la Armería. El rango protector de la advocación se amplió posteriormente cuando el pontífice Pablo VI emitió el 1 de junio de 1977 la carta apostólica Madritensis-Complutensis, designando a la virgen de la almudena patrona principal de toda la Archidiócesis de Madrid-Alcalá.
El proyecto de Francisco de Cubas y la consagración catedralicia de 1993
La construcción del templo definitivo comenzó el 4 de abril de 1883 con la colocación de la primera piedra por parte del monarca Alfonso XII. El diseño inicial, concebido por el marqués de Cubas, proyectaba una gran basílica neogótica que con el paso de las décadas fue modificada en su alzado exterior por Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro para armonizar con la arquitectura clasicista del contiguo Palacio Real.
Tras más de un siglo de vicisitudes constructivas y presupuestarias, las obras principales del templo concluyeron en las postrimerías del siglo XX. El 15 de junio de 1993, el papa Juan Pablo II consagró solemnemente la Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Es la única catedral de España consagrada personalmente por un pontífice romano, un hecho que culminó el asentamiento definitivo de la imagen en la sede metropolitana madrileña.
Iconografía y disposición litúrgica actual en la catedral madrileña
En el presente, la talla bajomedieval se encuentra entronizada en un camarín elevado situado en el crucero del brazo derecho de la catedral, sobre una estructura de sillería a la que se accede por escalinatas laterales. El conjunto se complementa con un retablo de pinturas góticas sobre tabla procedentes del foco castellano, atribuido a Juan de Borgoña y su entorno.
La virgen de la almudena permanece asentada sobre el trono de plata donado en 1640 por el concejo madrileño, conjugando en un único espacio litúrgico la escultura bajomedieval de influencia hispanoflamenca y el legado suntuario barroco que definió la identidad institucional de Madrid desde el siglo XVII.
Fuentes y lecturas documentales
- La Virgen de la Almudena. Historia, leyendas y representaciones de la imagen venerada en la Catedral de Madrid — Artículo académico editado por el Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas (Fundación Dialnet) que analiza la etimología de la advocación, las menciones documentales desde 1377 y las atribuciones estilísticas de la escultura.
- Biografía de Diego Copín de Holanda — Entrada en el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia con el estudio de la obra del maestro escultor hispanoflamenco activo en la órbita de Toledo hacia 1500.
- Biografía de Sebastián de Almonacid — Ficha documental de la Real Academia de la Historia que examina la trayectoria del escultor castellano y su relación con los talleres toledanos del gótico tardío.
- Biografía de Alfonso VI de León y Castilla — Registro historiográfico de la Real Academia de la Historia relativo a la conquista cristiana de Toledo y de la plaza fuerte de Madrid en 1085.
- Historia y devoción a Santa María la Real de la Almudena — Publicación institucional de la Archidiócesis de Madrid con la recopilación de decretos de patronazgo eclesiástico de 1908 y 1977, y actas de la coronación canónica de 1948.
- Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid — Portal oficial del Cabildo Metropolitano de la Catedral de Madrid con la memoria arquitectónica del templo desde la colocación de la primera piedra en 1883 hasta la consagración pontificia en 1993.
- Colecciones y Tesoro de la Catedral de la Almudena — Catálogo del Museo de la Catedral de Madrid con la descripción técnica del trono procesional de plata de 1640 y del patrimonio textil y orfebre vinculado a la devoción.
- Biografía del Beato Ciriaco María Sancha y Hervás — Semblanza de la Real Academia de la Historia que reseña el mandato episcopal madrileño y la directriz de 1890 para retirar los ropajes sobrepuestos a la escultura bajomedieval.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el origen de la talla actual de la Virgen de la Almudena?
La escultura conservada es una obra gótica tardía de hacia 1500, tallada en madera de pino dorada y policromada. Los especialistas la sitúan en el ámbito artístico toledano, atribuyéndola de forma hipotética al escultor Diego Copín de Holanda o a Sebastián de Almonacid.
¿Qué rigor histórico tiene la leyenda del hallazgo de la imagen en 1085?
La tradición del hallazgo de una imagen encendida con velas tras la conquista de Alfonso VI es un relato devocional consolidado en los siglos XVI y XVII. La arqueología y los documentos descartan la existencia de una muralla visigoda anterior a la fundación andalusí del siglo IX.
¿Por qué se demolió la iglesia histórica de Santa María de la Almudena?
El templo mayor de Santa María fue demolido en 1868 por decreto del ayuntamiento constituido tras los sucesos revolucionarios de dicho año. La justificación técnica fue acometer el ensanche viario de la calle Mayor y abrir la conexión con la calle Bailén, dispersando provisionalmente sus bienes.
¿Cuándo se retiraron los mantos postizos a la escultura de la Virgen?
El 18 de junio de 1890, por disposición del obispo Ciriaco Sancha y Hervás, se retiraron las vestiduras de tela añadidas a la talla. La medida devolvió a la vista la forma esculpida y la policromía conservada, aunque esta había sido modificada en restauraciones anteriores.
¿En qué fecha se aprobó formalmente el patronazgo canónico sobre Madrid?
El papa Pío X proclamó a la Virgen de la Almudena patrona principal de Madrid el 10 de agosto de 1908. Posteriormente, el 1 de junio de 1977, el papa Pablo VI extendió dicho patronazgo eclesiástico a la totalidad de la Archidiócesis de Madrid-Alcalá.
¿Qué singularidad litúrgica ostenta la catedral metropolitana de Madrid?
La Catedral de Santa María la Real de la Almudena es la única catedral de España consagrada personalmente por un sumo pontífice. La ceremonia de dedicación fue presidida por el papa Juan Pablo II el 15 de junio de 1993.