Si has buscado una oración al arcángel Uriel, probablemente hayas encontrado decenas de versiones por internet, muchas de ellas con un aire que mezcla lo cristiano con lo esotérico. Conviene, por honestidad, responder con claridad a una pregunta previa: ¿reconoce y venera la Iglesia católica a un arcángel llamado Uriel? La respuesta, que sorprende a mucha gente, es que no de la manera en que suele presentarse. Y entender por qué es, en sí mismo, una pequeña catequesis sobre los ángeles.
Contexto histórico: ¿quién es Uriel?
El nombre «Uriel» significa «Fuego de Dios» o «Luz de Dios». Aparece en escritos judíos antiguos que NO forman parte de la Biblia católica: el Libro de Henoc y el llamado 4.º (o 2.º) de Esdras, textos apócrifos, es decir, no inspirados ni incluidos en el canon de las Escrituras. En esa literatura, Uriel figura entre los ángeles que asisten ante Dios; de ahí pasó, con el tiempo, a tradiciones populares y, sobre todo, a sistemas modernos de «angelología» de corte esotérico y «nueva era», donde se le asignan colores, energías o funciones que nada tienen que ver con la fe cristiana.
La Biblia sí habla de «siete ángeles que están ante el Señor»: lo dice el arcángel Rafael en el libro de Tobías (12, 15). El número siete es, por tanto, bíblico. Pero —y este es el punto clave— la Escritura solo NOMBRA a tres de ellos: Miguel, Gabriel y Rafael. Los demás permanecen sin nombre. Poner nombre a los otros cuatro (Uriel entre ellos) procede de fuentes no canónicas, no de la Revelación.
¿Existe una oración católica al arcángel Uriel?
No. La Iglesia católica venera por su nombre únicamente a los tres arcángeles que la Escritura nombra —Miguel, Gabriel y Rafael—, cuya fiesta común es el 29 de septiembre. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (2002) es explícito al respecto: desaconseja dar a los ángeles nombres distintos de los tres revelados y advierte contra las prácticas que asocian a los ángeles con elementos ajenos a la fe (cf. nn. 216-217). No existe, por tanto, una oración litúrgica ni una devoción oficial al «arcángel Uriel».
Esto no es un capricho restrictivo, sino prudencia pastoral: protege la fe de mezclas con la superstición y la nueva era, que a menudo presentan a los ángeles como «energías» manipulables en lugar de criaturas de Dios. Lo que sí es plenamente católico es dirigirse a Dios, a los tres arcángeles o al propio ángel custodio. Si buscas una oración angélica sólida, esta es la de siempre:
Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería. Ángel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén.
Reflexión y significado: ángeles sí, esoterismo no
Que la Iglesia no venere a Uriel no significa que niegue la existencia de muchos ángeles —«millares de millares» los llama la Escritura (Daniel 7, 10)—. Significa que es prudente con lo que no ha sido revelado.
¿Por qué solo tres nombres?
Porque solo esos tres aparecen en la Palabra de Dios, y cada uno con una misión clara: Miguel defiende (Apocalipsis 12), Gabriel anuncia (Lucas 1), Rafael acompaña y sana (Tobías). El nombre, en la Biblia, expresa la misión. De los demás ángeles sabemos que existen y sirven a Dios, pero no se nos ha revelado su nombre; inventarlo es ir más allá de lo que Dios ha querido decirnos.
El riesgo de la «angelología» de nueva era
Buena parte de lo que circula sobre Uriel —y otros supuestos arcángeles— procede de corrientes que tratan a los ángeles como fuerzas a invocar para obtener resultados: prosperidad, energía, protección «automática». Eso no es fe cristiana, sino una forma sutil de superstición. El ángel católico no es una energía a nuestro servicio: es un siervo de Dios que nos ayuda a ir hacia Él (cf. Catecismo, nn. 328-336). La diferencia es enorme: en un caso, el centro soy yo y mis deseos; en el otro, el centro es Dios.
Lo que sí puedes rezar con plena confianza
Si te atrae la devoción a los ángeles, la Iglesia te ofrece un camino seguro y hermoso: la oración al ángel de la guarda, la oración a san Miguel para la protección, a san Rafael para la salud y el camino, a san Gabriel para escuchar a Dios. Todas ellas, fieles a la Revelación, te ponen en contacto con el mundo angélico sin riesgo de desviarte. No necesitas nombres tomados de libros apócrifos: tienes a tu lado, desde el bautismo, un ángel custodio que Dios te ha dado.
Conclusión honesta
Decirlo claro es un servicio: no hay una oración católica al arcángel Uriel, porque la Iglesia solo nombra a Miguel, Gabriel y Rafael. Si lo que buscas es la cercanía de los ángeles, la fe te da oraciones probadas y seguras. Y si lo que buscabas era «energía» o fórmulas, quizá esta sea una buena ocasión para descubrir algo mejor: un Dios que te ama y que ha puesto ángeles a tu servicio para llevarte a Él.
Qué dice la Iglesia, exactamente
Conviene responder sin rodeos, porque es la pregunta que trae aquí a la gente. La Iglesia católica solo reconoce por su nombre a tres arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael, que son los únicos que aparecen nombrados en los libros canónicos de la Escritura. Uriel no está entre ellos.
Uriel aparece en el Libro de Henoc y en el Cuarto libro de Esdras, escritos que no forman parte del canon católico. Y hay una decisión concreta: un sínodo romano del año 745, bajo el papa Zacarías, rechazó la veneración de ángeles con nombres distintos de esos tres, precisamente para frenar la proliferación de nombres angélicos.
Eso no niega que existan más ángeles —el Catecismo afirma que son innumerables—, sino que la Iglesia no aprueba dirigirse a ellos por nombres tomados de fuentes no canónicas. Quien quiera encomendarse a los ángeles tiene el camino abierto con los tres reconocidos y con el ángel de la guarda.
Qué hacer si te han hablado de Uriel
- Si buscabas una oración litúrgica a Uriel, no existe: no hay ninguna aprobada por la Iglesia.
- Si lo que buscas es intercesión angélica, la Iglesia propone a san Miguel, Gabriel y Rafael, y al ángel de la guarda.
- Desconfía de las devociones a Uriel que aparecen en contextos esotéricos o de new age: suelen no tener nada que ver con la fe cristiana.
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Preguntas frecuentes
¿Uriel es un arcángel reconocido por la Iglesia católica?
No. La Iglesia solo reconoce por su nombre a Miguel, Gabriel y Rafael, los únicos nombrados en los libros canónicos. Uriel aparece en el Libro de Henoc y en el Cuarto de Esdras, que no son canónicos.
¿Está prohibido rezarle?
Un sínodo romano del año 745 rechazó la veneración de ángeles con nombres distintos de los tres reconocidos. No se trata de negar que existan más ángeles, sino de no invocarlos con nombres tomados de fuentes no canónicas.
¿Existe una oración litúrgica a Uriel?
No hay ninguna aprobada por la Iglesia. Las que circulan proceden de fuentes devocionales privadas o de contextos esotéricos.
¿A qué ángeles puedo rezar entonces?
A Miguel, Gabriel y Rafael, cuya fiesta es el 29 de septiembre, y al ángel de la guarda, que se celebra el 2 de octubre.
Fuentes
- Sagrada Escritura: Tobías 12, 15; Daniel 7, 10; Apocalipsis 12; Lucas 1, 26-38.
- Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 328-336 (los ángeles).
- Congregación para el Culto Divino, Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (2002), nn. 213-217.
- Calendario Romano: santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael (29 de septiembre); Santos Ángeles Custodios (2 de octubre).
Sobre el autor
Este artículo forma parte de «Oraciones y rezos cristianos», la serie de Productos Religiosos dedicada a redescubrir el tesoro de la oración católica. Escribimos desde la fe y con rigor, acudiendo siempre a la Escritura, al Catecismo y a la tradición viva de la Iglesia, para que cada oración vuelva a ser lo que siempre fue: un encuentro con Dios.
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